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¿ Estoy obligado a cumplir con mis contratos? La cláusula REBUS SIC STANTIBUS.

 

Como consecuencia de la entrada en vigor del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 no son pocas las personas que han visto cesada su actividad empresarial, profesional o particular.

 

Ante la paralización de sus actividades o la mera paralización de los hábitos de vida, muchas empresas y particulares han quedado vinculados con contratos que, o bien no han sido todavía cumplidos o bien son de cumplimiento periódico, los denominados contratos de tracto sucesivo. Ante estos contratos la parte obligada al pago se pregunta ¿Estoy obligado a cumplir con mi obligación? La respuesta es NO. La cláusula REBUS SIC STANTIBUS nos permitirá resolver los contratos que se hubieran negociado en un estado de las cosas determinado cuando ese estado de las cosas se ve alterado de forma sustancial, más aun cuando, como es el caso que ahora nos ocupa, esa variación se deba a casos fortuitos o de FUERZA MAYOR.

 

Es decir, por el mero hecho de que el gobierno haya prohibido la actividad empresarial o profesional concreta o porque, sin haberse prohibido expresamente, las circunstancias del estado de alerta afecten significativamente a éstas, la parte obligada al pago podrá resolver el contrato amparándose en la mencionada cláusula ya que se alteran significativamente las “reglas del juego” y todo ello es debido a un caso fortuito o de fuerza mayor.

 

No es necesario que la clausula esté prevista expresamente en el contrato ya que el ordenamiento jurídico entiende que se encuentra implícita en toda relación contractual por voluntad presunta de las partes.

 

La paralización de la economía y la previsible crisis económica, que aunque de efectos cortos en el tiempo, provocará una recesión económica, pueden ser consideradas como un fenómeno de la economía capaz de generar un grave trastorno o cambio de las circunstancias en las que inicialmente se suscribió el contrato y, por tanto, alterar las bases sobre las que se habían establecido las relaciones contractuales.

En definitiva, si las circunstancias que sirvieron de base al contrato cambian de forma extraordinaria e imprevisible durante su ejecución de manera que el cumplimiento se haga excesivamente gravoso para una de las partes o ya no tenga sentido mantenerlo, el contratante al que no le sea razonablemente exigible que permanezca sujeto al contrato, podrá pretender su revisión, y si esta no es posible o no puede imponerse a una de las partes, podrá aquél pedir su resolución, en aplicación de la mencionada cláusula REBUS SIC STANTIBUS.

 

Esto es aplicable a contratos de tracto sucesivo o periódicos como pueden ser los gimnasios, clubes, escuelas de idiomas, etc. Así como a contratos de carácter mercantil tales como contratos de suministro continuado de mercancías, contratos de mantenimiento, de limpieza, etc. Así mismo, puede aplicarse a contratos que se perfeccionan en un único acto, como la compraventa, pero en el que la cosa objeto de la misma no ha sido todavía entregada.

 

Bufete Iribarren Ribas está a su disposición para cualquier duda que le pueda surgir en relación al cumplimiento de los contratos tanto en el ámbito familiar o empresarial.

 

 

 

 

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